domingo, 4 de febrero de 2024

A Quién beneficia realmente el Pico y Placa

 

¿A QUIÉN BENEFICIA REALMENTE EL "PICO Y PLACA"?

Cuando las promesas de campaña empiezan a desempolvarse, la atención se centra en una declaración audaz del Alcalde electo de Popayán durante campaña: la abolición del notoriamente impopular "Pico y Placa". Este ajuste, que observé como un acto de valentía y compromiso, prometía romper con la tradición de promesas incumplidas de otras administraciones, especialmente la saliente.

La calibración inició, ajustando el rumbo con la determinación de cumplir las promesas de campaña. La primera medida, que se establecería sin rodeos, podría ser la retirada efectiva del "Pico y Placa" a partir del 1 de enero de 2024. 

Era necesario, y hubiera sido muy inteligente la nueva Administración, en la necesidad de desmarcarse de prácticas de los últimos cuatro años que han estado plagadas de falacias y promesas vacías. Esa idea se presentaba como un indicio de firmeza y conocimiento en la implementación de políticas reales de movilidad, que bien valdría la pena respaldar.

Este redactor, desde una perspectiva crítica, he denunciado la medida del "Pico y Placa" como una herencia absurda del periodo de Peñalosa en los años 90. Y sostengo que esta restricción ha sido la principal culpable del caos vehicular a nivel nacional, de donde se deriva un aparente beneficio personal para Peñalosa en el contexto del sistema de transporte masivo implementado en Bogotá.

La estrategia del "Pico y Placa" es duramente cuestionada por su falta de coherencia y metodología clara. Representa la ausencia de un enfoque estratégico en torno a la movilidad que a su vez revela la ineptitud técnica de los funcionarios en movilidad y tránsito. La medida expone la incapacidad de estos funcionarios para definir estrategias basadas en la ingeniería que ofrezcan soluciones reales al problema del tráfico, insinuando una incompetencia generalizada y sugiriendo la presencia de clientelismo y favores políticos en la asignación de cargos. Y ya se observan varios cargos que se mantienen desde la administración anterior, y que no han propiamente brillado por sus gestiones...

La pregunta coyuntural:
¿A quién beneficia el "Pico y Placa"?
¡A NADIE!

Bueno, sí, a los taxistas y a la concesión de trámites en Tránsito. Tras varias revisiones sobre el tema, la cruda realidad indica que el principal beneficiario es el gremio de taxistas. Según afirmaciones de personas de este sector, logran desplazarse más rápido y atender muchas más carreras "chiquitas" que les resultan rentables, y la existencia de la medida les garantiza contar con la necesidad de muchos usuarios que utilizan este servicio, para atenderlos de la forma que más les convenga, pero en ningún caso suficiente. Y de entrada lo primero que buscan son muchos más operativos para que UBER y otras plataformas no tengan posibilidades, pero lo claro es que son insuficientes, deficientes y perjudiciales.

Este beneficio se limita a menos de 900 vehículos en toda la ciudad, una cifra que en la práctica no tiene la capacidad para satisfacer la demanda generada durante las horas de mayor flujo vehicular. ¿A quién más beneficia? A la concesión que gestiona las cámaras de foto detección de Campanario y el Inem, ya que obtienen un capital significativo a través de las sanciones impuestas.

Y con tranquilidad se anuncia la instalación de más equipos, que no más lugares de foto detección, sin que a los Payaneses se nos de la mínima reacción ante la noticia porque ya terminamos acostumbrados a que hagan a su gusto con la ciudad y de ello se deriven ocultos dividendos. Lo primero que anunció la concesión fue la instalación de más equipos de foto detección, a no más de quince días de iniciada la nueva administración. Suena por lo menos curioso siendo un proceso que toma meses en aprobación y que apenas ahora se anuncie como de las primeras medidas ¿No?

Así las cosas, se anunció una alianza con Popayán, que inició con una alianza con la concesión de trámites cuyo principal ingreso se deriva de la foto detección y en ello de la medida de "Pico y Placa" pues es muy claro, y no hay que ser mago en finanzas, para inferir que si se acaba la medida hay que refinanciar el Contrato de Concesión y ajustar el porcentaje de repartición beneficiando al Municipio, o en su defecto rescindirlo. El primer paso entonces, era tomar por frente a la nueva Secretaria de Tránsito y vincularla a la medida, y como las finanzas no ajustan, pues instalar nuevos equipos masificando el sistema, pero no en beneficio del Municipio.

La ciudadanía ansía movilidad, y ello se refleja en desarrollo y economía, y esto no se consigue a base de restricciones; esa es una idea absurda que solo beneficia a unos cuantos. La verdadera solución radica en estrategias técnicamente viables, implementadas con conocimiento y basadas en una profunda observación del fenómeno, lo que ya desde este momento se observa que no está presente.

Coincidentemente a esta publicación, la primera semana de febrero retornó a Clases el Colegio de las Salecianas y otros en la ciudad, y como resultado vuelven las congestiones puntuales y los nudos en esos lugares. ¿Para cuando los controles a motos transportando menores? ¿Para cuando los controles a motos sin elementos de seguridad? ¿Veremos la normatividad que obligue a la existencia de buses escolares o esa será una medida impopular?

Están surgiendo nuevamente las excusas de que a esta Administración la dejaron sin plata, eso ya se sabía, el Pollo raspó la olla sin clemencia. ¿dónde entonces la estrategia para asumir la administración de la ciudad y empezar a darle cumplimiento a esa "alianza"?

Hoy los habitantes de calle siguen haciendo de controladores en las calles porque a un mes de iniciada esta administración no resuelven temas de contratación de auxiliares, y evidentemente no es legal poner a trabajar personas sin las debidas vinculaciones, mucho menos en una actividad con alto riesgo.

Esperemos que el camino enderece, así parecía que podría llegar a ser, pero no se va a notar si se mantiene a los mismos personajillos tras bambalinas asesorando con la misma incompetencia y pretendiendo ser los únicos conocedores. ¿conocedores de qué? si no han hecho nada.

Ya existen los decretos para el uso de la vía panamericana, obligatoriedades para los transportadores, regulaciones de tiempo atrás que fueron bien concebidas. Pero de nuevo muchos actores de transporte publico en irregularidades. 

Queríamos y queremos un cambio, Técnica e Ingeniería Vial, trabajo diligente y serio, riguroso, y no negociado. Queremos verlo.

No le apostamos a un cambio para seguir viendo como se hace lo mismo, con los mismos, solo que rotándolos, para seguir en lo mismo calladamente, solapadamente, incompetentemente.

No hay comentarios: